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Estrategias para que tu hijo ame aprender

Nota: Hacer las tareas por tu hijo no le servirá de nada. Aquí hay 9 estrategias respaldadas por los estudios que sí lo ayudarán.

Como padres de familia, queremos que a nuestros hijos les vaya bien en la escuela. Más que eso, queremos que a nuestros hijos les guste aprender y que adquieran las habilidades y conocimientos que necesitarán para prosperar como adultos. Pocas cosas son tan importantes.

En EdNavigator, los padres de familia nos preguntan a menudo qué pueden hacer para ayudar a sus hijos a tener éxito. ¿Inscribir a sus hijos en programas de tutoría de matemáticas fuera de la escuela? ¿Revisar todos sus deberes? ¿Ponerles vídeos de Baby Einstein? ¿Ser voluntario en la escuela? Los padres de familia saben que tienen un papel importante que desempeñar, pero es fácil sentirse abrumado y es difícil saber lo que importa y lo que no.

Teniendo esto en cuenta, hemos analizado estudios e investigaciones, hemos hablado con nuestros Navegadores y hemos elaborado una lista de nueve estrategias que al parecer son las más importantes para el éxito de los estudiantes.

1

Establece expectativas altas

Los estudiantes talentosos están a la altura del reto, así que habla con tu hijo sobre tus expectativas y hazle saber que esperas mucho de él. Los estudios han descubierto que el comunicar altas expectativas académicas con regularidad (diciéndole a tu hijo, por ejemplo, que sabes que irá a una gran universidad) tiene un mayor impacto en el éxito de los estudiantes que otras acciones que toman los padres de familia, como implicarse mucho en las tareas y deberes de sus hijos.

2

Fomenta la "mentalidad de crecimiento"

El talento no es suficiente para que a tu hijo le vaya bien en la escuela. El éxito académico requiere disciplina, trabajo duro y concentración. Elogia a tu hijo cuando veas que se esfuerza y dile cosas como: "¡Buen trabajo! Sé que te has esforzado mucho en ese informe", en lugar de "¡Muy bien! Eres muy bueno escribiendo" (que implica que la escritura es un talento innato, en lugar de una habilidad que puede mejorar). Cuando tu hijo se frustre y diga algo como: "Es que no sé cómo hacer eso", añade "todavía" al final de la frase: "No sabes cómo hacer eso... todavía".

3

Celebra el aprendizaje

Aprender es emocionante. Presta mucha atención al trabajo de tu hijo en la escuela y celebra sus logros y esos momentos de descubrimiento en que todo hace sentido. Haz más que elogiar sus buenas notas o los resultados de los exámenes. Cuando tu hijo traiga a casa un proyecto, pídele que te lo enseñe y te explique lo que ha hecho. Cuando está entusiasmado con algo que ha aprendido, pídele que te lo explique. Busca pequeñas oportunidades para decirle lo orgulloso que estás de su trabajo como estudiante y de la persona en la que se está convirtiendo.

4

Busca nuevos retos

Como padre de familia, nunca querrás oír a tu hijo decir: "Esa clase es muy fácil". Aunque te sientas orgulloso, probablemente es una señal de que no tiene necesidad de esforzarse y no se le está dando el nivel adecuado de desafío académico. Inscribe a tu hijo en los cursos más exigentes de la escuela, como las clases avanzadas de AP y de honor. Si tu hijo es menor, díle al maestro que deseas que tu hijo se esfuerce más en clase, y busca nuevas oportunidades, como clubes de estudiantes o actividades extracurriculares que lo empujen aún más.

5

Haz de la lectura un hábito diario

Leer es absolutamente esencial para el aprendizaje, y numerosos estudios han demostrado que los estudiantes que leen más y disfrutan de la lectura obtienen mejores resultados en la escuela. Visita la biblioteca con regularidad y asegúrate de que tu hijo tenga siempre acceso a buenos libros. Hazle preguntas sobre lo que está leyendo y sugiérele nuevas cosas para leer en función de sus intereses. Los bibliotecarios y los profesores de inglés también pueden darle recomendaciones.

6

Haz espacio para el aprendizaje

A veces, esto significa espacio literal: encontrar un lugar tranquilo y bien iluminado en casa donde tu hijo pueda hacer sus deberes y estudiar sin interrupciones. A veces, significa reducir las distracciones, como limitar el tiempo de pantalla o bajar el volumen de la música cuando hacen las tareas. También significa asegurarte que tu hijo duerma lo suficiente para concentrarse en la escuela. Pero, sobre todo, significa comunicarle claramente a tu hijo que ser estudiante es su máxima responsabilidad en este momento.

7

Conoce a sus amigos

Los amigos y compañeros de un estudiante pueden tener un gran impacto en su éxito escolar. Anima a tu hijo a entablar amistades con niños que compartan el mismo compromiso con la educación, amplíen la perspectiva de tu hijo y hagan más fácil, y no más difícil, concentrarse en la escuela.

8

Fomenta sus intereses personales

La curiosidad es el combustible del aprendizaje y no todo lo que vale la pena aprender se enseña en la escuela. Averigua qué es lo que le interesa o apasiona a tu hijo (¿codificar? ¿hacer vídeos? ¿bailar?) y ayúdalo a explorar esas áreas yendo a museos o eventos, buscando libros o vídeos sobre el tema, o buscando campamentos o clases donde pueda aprender más. (¡Las actividades extracurriculares tampoco tienen por qué ser caras! Aquí tienes algunas ideas sobre dónde buscar oportunidades asequibles).

9

¡Mantén la diversión!

Las altas expectativas son importantes, pero también lo es dar a tu hijo espacio para respirar, divertirse y ser niño. Sé serio con la escuela, pero ten cuidado de no presionar demasiado, y busca formas de ayudar a tu hijo a descansar de los deberes académicos a través de los deportes, el arte u otras actividades que le gusten.