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Cómo pasar por una transición escolar

Las transiciones escolares vienen acompañadas de muchas emociones. ¿Cómo puedes preparar a tu hijo, y a toda la familia, para empezar con éxito un año de transició?

El regreso a clases suele ser una mezcla de emoción y nervios para todos. Pero si tu hijo está haciendo una gran transición escolar, como empezar el kínder en una nueva escuela o entrar en la escuela media o secundaria por primera vez, el final del verano conlleva aún más nervios de lo normal.

Los estudios sugieren que la transición entre la escuela primaria y la media, en particular, es el momento en que muchos estudiantes se desvían del camino académico, por lo que es un momento crítico en la trayectoria escolar de tu hijo. Si tu hijo está por empezar un año de transición, ya sea kínder, su primer año en la escuela media o secundaria, planifica con antelación para que tenga el mejor comienzo posible.

Estas son algunas ideas para que el año de transición tenga un buen comienzo:

  • Habla de lo que va a ser diferente y de lo que va a seguir igual. Preparar a tu hijo para lo que va a experimentar es muy importante, especialmente si es un niño pequeño. Estas conversaciones dependerán de la edad (y la personalidad) de tu hijo, pero puede ser útil recordarle todo lo que le resultará familiar en su nuevo entorno, como los amigos que van a la misma escuela o las actividades que disfruta en casa y que también podrá hacer en clase. Habla también de las diferencias: Tal vez tenga que cambiar clases por primera vez, o tenga su propio casillero, o tal vez sea la primera vez que esté en un edificio grande con niños mayores en lugar de en una guardería o preescolar particular. El cambio puede ser emocionante, pero para la mayoría de los niños, y también para la mayoría de los adultos, saber qué esperar les ayudará a sentirse menos ansiosos.
  • Familiarízate con el nuevo edificio. Aunque hayan tenido la oportunidad de visitar la nueva escuela, familiarizarse bien con el edificio puede ayudar a tu hijo. Puede visitar el espacio exterior, jugar en el parque de recreo, la cancha de baloncesto o los campos de juego. (Es posible que hasta tengas que pasar por la escuela para recoger dispositivos electrónicos, carnets u otras cosas antes de que empiece el curso escolar; ¡aprovecha este tiempo y ve con tu hijo!) Si tu hijo va a tomar el autobús para ir a la escuela, repasen la ruta y hablen sobre las reglas de comportamiento del autobús, y si tu niño es mayor y va a ir solo a la escuela por primera vez, practiquen la ruta para asegurarte de que se sienta seguro. Por último, aprovecha cualquier evento de bienvenida que organice la escuela. Conocer a otros estudiantes, echar un vistazo a los pasillos y saber dónde están los baños puede ayudar mucho a aliviar los nervios de empezar en un nuevo edificio escolar.
“Aprovecha cualquier evento de bienvenida que organice la escuela. Conocer a otros estudiantes, echar un vistazo a los pasillos y saber dónde están los baños puede ayudar mucho a aliviar los nervios de empezar en un nuevo edificio escolar.”
  • Conecta con amigos, viejos y nuevos. Haz un plan para que tu hijo pase algún tiempo con caras conocidas antes de que empiece el curso escolar. O para conocer a gente nueva, así tu hijo conocerá a algunos de sus compañeros desde el primer día. ¿Puedes organizar un encuentro de familias en el patio de la escuela para que conozca nuevos amigos antes de que empiece la escuela? Los nuevos estudiantes de escuela media o secundaria pueden planear caminar, compartir un auto, o tomar el autobús con un amigo o vecino y así sentirse más cómodos y acompañados.
  • Practica las nuevas habilidades que va a necesitar. En el caso de los niños que van a entrar en kínder, familiarizarse con las letras y los números les ayudará a empezar el curso escolar, pero no te preocupes si solo están empezando a aprender estas habilidades; ¡para eso está el kínder! En casa, dale a tu hijo muchas oportunidades de practicar las habilidades sociales que necesitará en la escuela, como respetar los turnos y seguir rutinas, así como habilidades motoras útiles como cortar con tijeras, sujetar un lápiz y ponerse su propia chaqueta o zapatos. Incluso los niños más grandes pueden necesitar poner en práctica nuevas habilidades cuando pasen a la escuela media o secundaria. Asegúrate de que tu niño grande esté preparado para gestionar sus propias tareas, por ejemplo, con algún tipo de herramienta organizativa que le sirva.
  • Establece objetivos para el nuevo año. Algunos de estos objetivos deben estar enfocados en lo que deben aprender este año, por supuesto. Pero también hay que animar a tu hijo a que se plantee algunos objetivos sociales y extracurriculares para su nueva escuela, como apuntarse a un club, probar una nueva actividad de artes plásticas o escénicas o entrar en un equipo deportivo.