Lectura / Edades 2-10

Lo que deben saber los padres sobre el proceso de aprender a leer

Nuestra capacidad para leer bien nos afecta a lo largo de la vida.

Nuestra capacidad para leer bien nos afecta a lo largo de la vida, tanto en la escuela como fuera de ella, y los años más críticos para aprender a leer bien son los primeros. Varios estudios de ciencia cognitiva han aportado información sobre los mejores métodos de enseñanza de la lectura. Pero, desafortunadamente, muchos estudiantes siguen sin tener acceso a una enseñanza eficaz de la lectura en la escuela. Como padre de familia, ¿cómo puedes saber si el maestro de tu hijo sabe cómo enseñar a leer de forma eficaz o si la escuela utiliza un plan de estudios de lectura de alta calidad? ¿Qué preguntas debes hacer y qué puedes hacer en casa para apoyar el aprendizaje de tu hijo?

Lo que necesitas saber:

  • A nivel nacional, muchos estudiantes tienen dificultades para leer. Según los resultados de la más reciente Evaluación Nacional de Progreso Educativo (NAEP, por sus siglas en inglés), conocida como el "boletín de calificaciones del país", solo el 37% de los estudiantes de cuarto grado en Estados Unidos leen al nivel de su grado. En Luisiana, el 26% de los estudiantes de cuarto grado alcanza este nivel. En Massachusetts, el estado con mayor puntuación del país, la cifra es del 51%.
  • La ventana de aprendizaje para aprender a leer es relativamente corta. Los niños adquieren habilidades básicas de lectura mucho antes de leer. En los primeros años de vida, los niños escuchan cuando les hablas y les lees—cuanto más lo hagas, mejor—y desarrollan una conciencia del lenguaje que sienta las bases de la alfabetización. Los primeros años al entrar a la escuela, de kínder a tercer grado, son los años críticos para desarrollar la fluidez de la lectura que es la capacidad de leer de corrido y con naturalidad. Después de tercer grado, la instrucción académica se aleja de la enseñanza explícita de la lectura, y se espera que los estudiantes lean para dominar el contenido de todas las asignaturas. Por esta razón es esencial que todos los estudiantes obtengan la instrucción que necesitan para aprender a leer bien durante los primeros años de escuela.
  • Hay una forma correcta y otra incorrecta de enseñar a leer. Durante muchos años, ha existido la creencia popular de que los niños aprenden a leer de forma natural al estar expuestos a libros. Aunque leer libros es importante por muchas razones, no es suficiente. Para desarrollar fluidez, hay que enseñarle a los niños la mecánica de la lectura, cómo combinar letras y sonidos para formar palabras. Los estudios de ciencia cognitiva dicen que: cuando leemos, nuestro cerebro interpreta rápidamente las letras, las relaciona con los sonidos y los combina para formar palabras. Para entrenar nuestros cerebros a hacer esto, necesitamos que nos enseñen las relaciones predecibles entre los sonidos y la ortografía (fonética) y cómo aplicar estas reglas a un texto escrito. Meredith Cotter, antigua bibliotecaria y educadora de niños que ahora entrena a profesores en Luisiana, explica cómo funciona esto si se hace bien: "Empezamos por las reglas más sencillas del idioma inglés, y seguimos con las más complejas, de modo que podemos decodificar la gran mayoría de las palabras. Esto combinado con lo que el niño ya conoce sobre diferentes temas y su creciente vocabulario es lo que hace a un buen lector".
  • Todos los estudiantes se benefician de este tipo de enseñanza de lectura. Todos los niños necesitan instrucción fonética para convertirse en lectores. Si bien es cierto que algunos niños podrán leer con fluidez independientemente del tipo de enseñanza que reciban, la enseñanza directa de la fonética dará a estos estudiantes una base sólida de aprendizaje sobre el funcionamiento del idioma inglés, la ortografía y el significado de las palabras. En el caso de los estudiantes que no aprenden a leer sin una enseñanza explícita y sistemática de la fonética, este tipo de enseñanza es fundamental para asegurarse de que sean capaces de realizar el trabajo académico a nivel de grado.
  • Los niveles de lectura no lo son todo. A menudo se asignan "niveles de lectura" a los niños en la escuela, y luego se les dan libros que corresponden a ese nivel. Aunque los niños deben practicar con textos decodificables, que hagan énfasis en las agrupaciones de sonidos que ya han aprendido, el nivel de lectura de los niños variará en función del contenido. Un niño que sabe mucho de baloncesto, por ejemplo, leerá a un nivel más alto cuando lea un libro sobre baloncesto, en comparación con un libro sobre ballet. Por lo tanto, aunque los niveles de lectura pueden ser indicadores aproximados de lo bien que lee un niño, no lo dicen todo. Es útil que los niños lean sobre temas que conocen y también de temas menos familiares para adquirir nuevos conocimientos sobre el mundo.
“Aunque leer libros es importante por muchas razones, no es suficiente. Para desarrollar fluidez, hay que enseñarle a los niños la mecánica de la lectura, cómo combinar letras y sonidos para formar palabras.”

Qué puedes hacer:

1

Habla con tus hijos.

Parece sencillo, pero hablar es importante, incluso antes de que tus hijos sepan responder (disfruta esta etapa; no dura mucho). Antes de que los niños puedan aprender fonética, necesitan conciencia fonológica, que es la capacidad de reconocer y manipular los sonidos de las palabras habladas. En casa, puedes ayudarles a adquirirla hablando con ellos desde la infancia, cantándoles rimas infantiles y jugando con palabras que riman.

2

Lee en casa.

No es tu trabajo enseñarle a tu hijo a leer. Pero sí puedes apoyar su lectura en casa. Si tu hijo trae a casa libros para practicar, pídele que los lea en voz alta. No te preocupes si el libro es demasiado fácil: el objetivo es que su lectura suene natural y fluida, como si estuviera hablando. Dale también la oportunidad a tu hijo de elegir sus propios libros (o los que tú les recomiendes) para que desarrolle su conocimiento del mundo a través de la literatura. (También habrá oportunidades de leer en muchos lugares inesperados).

3

Pregúntale al maestro de tu hijo cómo enseñan a leer.

Una pregunta clave es: "¿Cómo enseñan fonética?". Querrás oír algo como: "Enseñamos fonética de forma explícita y sistemática". Si la respuesta es "no enseñamos fonética" o "aprendemos fonética sobre la marcha", es posible que tu hijo no está recibiendo la instrucción que necesita. También puedes preguntar el nombre del programa de lectura. Los programas de alta calidad incluyen Core Knowledge Language Arts, EL Learning, American Reading Club (ARC), Bookworms y Focus On... (cuando se utiliza en conjunto con Fundations). En Luisiana, querrás oír que tanto el programa de fonética como el de comprensión de lectura son de "nivel 1".

4

Hay ciertas señales que debes vigilar.

Si notas que tu hijo está adivinando palabras, pídele que pronuncie todos los sonidos de la palabra y los combine. Si le cuesta hacerlo, habla con su maestro. Es posible que necesite reforzar las letras y sus sonidos. Observa también su ortografía. Es normal que las habilidades ortográficas se desarrollen después de la lectura, pero no demasiado después. Consulta con el maestro de tu hijo si observas que tu hijo puede leer muchas palabras, pero no puede deletrearlas.

5

Pide más apoyo si tu hijo tiene dificultades.

A principios de segundo grado, tu hijo debería ser capaz de descifrar cómodamente la mayoría de las palabras. Si no es así, es posible que necesite más práctica, y ahora es el momento de conseguirla. No esperes hasta tercer o cuarto grado para pedir apoyo: para entonces, se espera que tu hijo "lea para aprender" en la escuela, y no tendrá la oportunidad de ponerse al día en las habilidades de lectura fundamentales. Tu escuela está obligada a evaluar la lectura de tu hijo si lo solicitas, así que estás en todo tu derecho de pedir y recibir la información que buscas.