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¿Qué pasa si mi hijo está teniendo dificultades en la escuela media?

Uy, la escuela media. Es difícil. Dejando de lado por un minuto las hormonas y las presiones sociales y la atracción por los teléfonos celulares y las redes sociales, el trabajo académico de tu hijo probablemente se está volviendo más difícil. Y es posible que eche de menos el entorno acogedor de la primaria, donde sus maestros lo conocían muy bien. ¿Cómo puedes saber si tu hijo tiene dificultades, académicas o de otro tipo? ¿Y qué puedes hacer para ayudar?

Estas son algunas señales de que tu hijo de escuela media pueda estar pasando un momento difícil:

  • Sus boletines de calificaciones, los resultados de los exámenes y las tareas y deberes muestran una imagen consistente. Debes tomar en cuenta toda esta información para saber cómo le va a tu hijo en la escuela. Una sola nota baja o un mal resultado en un examen no significa necesariamente que esté pasando por un momento difícil en la escuela: Puede que solo haya tenido un día difícil. Pero si todas estas señales apuntan en la misma dirección, es importante prestar atención. Si la escuela de tu hijo utiliza una plataforma en línea para poner todas las calificaciones y tareas, asegúrate de configurar tu cuenta de padre de familia y revisarla con regularidad.

  • No está aprendiendo lo que se supone que debe aprender. Puede ser difícil, como padre de familia o cuidador, saber lo que se supone que tu hijo debe aprender en la escuela, y solo se vuelve más difícil a medida que crece. La Asociación Nacional de Padres y Maestros publica esta guía práctica de los estándares de aprendizaje por grado, que te dará una idea de qué tipo de cosas debería estar aprendiendo tu hijo en cada grado. Si te familiarizas con estos objetivos académicos, estarás en una mejor posición para entender y hablar con los maestros y tu hijo de sus deberes y tener una buena idea de cómo le va en la escuela.

  • Son infelices en la escuela. Hay muchas razones por las que los estudiantes de escuela media pueden sentirse tristes. Algunas son hormonales. Puede ser que se hayan peleado con un amigo. Puede haber presión de grupo o acoso escolar. Es normal que los niños se quejen de la escuela de vez en cuando, pero si parecen estar descontentos más a menudo o se resisten a ir a la escuela, es hora de averiguar cuál es la causa principal para poder ayudarlos a resolverla. Si tu hijo tiene dificultades que afectan sus notas y su salud mental, busca apoyo.

  • Se mete en líos. Si tu hijo se mete constantemente en problemas por su comportamiento, o si ves señales de que no va a clases, es hora de preocuparse. Hay muchos factores que pueden hacer que un niño se "porte mal". Puede que esté afrontando situaciones sociales dolorosas, o que esté distraído por algo que ocurre en casa. Puede que tenga dificultades académicas o que se aburra. Una vez más, entender por qué se comporta así es el primer paso para resolver el problema. (Aquí tienes algunos consejos para obtener más información al hablar con tu hijo).
“Es normal que los niños se quejen de la escuela de vez en cuando, pero si parecen estar descontentos más a menudo o se resisten a ir a la escuela, es hora de averiguar cuál es la causa principal para poder ayudarlos a resolverla.”

Prueba estas cuatro estrategias para ayudar a tu hijo de escuela media:

1

Habla primero con tu hijo.

Intenta entablar una conversación sincera con tu hijo. (Sabemos que es más fácil decirlo que hacerlo). Pregúntale cómo se siente en la escuela, qué es lo que más le gusta y en qué aspectos tiene dificultades. Enfócate en cómo puedes apoyarlo y ayudarlo a prosperar. Si puedes, ten esta conversación mientras haces alguna actividad con tu hijo que les guste a los dos, como jugar al baloncesto, ir en bicicleta, cocinar juntos, compartir un delicioso postre, o pasear en auto.

2

Busca a un adulto influyente en la escuela.

Hay muchos adultos en la escuela y no siempre es fácil saber quién hace qué. Si puedes, averigua con quién tiene tu hijo una buena relación: Puede ser un profesor, el consejero, la enfermera de la escuela, un entrenador deportivo u otro dirigente de un club o actividad extracurricular. Ponte en contacto con ese adulto (o adultos) y comparte tus preocupaciones sobre tu hijo. Ellos pueden aportar sus propias observaciones y ayudarte a determinar los pasos a seguir para que tu hijo reciba el apoyo que necesita.

3

Anima a tu hijo a aprovechar el apoyo escolar.

Por ejemplo, muchas escuelas medias organizan a los estudiantes por salón de clase o clases de asesoramiento donde pueden obtener ayuda para gestionar su trabajo o completar las tareas. Si hay tiempo en la jornada escolar para que tu hijo haga preguntas, estudie o se organice, anímalo a que aproveche esas oportunidades.

4

Considera la posibilidad de solicitar una evaluación.

Si las dificultades de tu hijo no ceden con el apoyo, podría ser bueno investigar si tiene una diferencia de aprendizaje o pensamiento. Obtén información sobre las evaluaciones y cómo solicitar una para tu hijo.