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Oportunidades para leer con tu hijo todos los días

Aquí te damos 6 lugares inesperados en donde puedes practicar la lectura con tu hijo

Ya sabemos que es una buena idea leer con los hijos en casa. Leerle en voz alta a tu hijo, desde bebé, promueve su desarrollo mental, las habilidades lingüísticas, y es una buena manera de pasar tiempo juntos. Leer en casa es importante, pero requiere tiempo y a veces estamos muy apresurados o simplemente no hay tiempo suficiente en las rutinas de la mañana o de la noche para sentarse a leer.

La buena noticia es que leerle a tu hijo pequeño sigue siendo beneficioso aún cuando no hay tiempo para acurrucarse juntos con un buen libro. Además, hablar y escuchar forman parte de la alfabetización tanto como leer. Esto significa que hay muchas maneras de apoyar la alfabetización temprana de tu hijo, aunque no tengas mucho tiempo.

Aquí te damos una lista de lugares inesperados en donde puedes practicar la lectura con tu hijo:

1

En el supermercado

¿Tienes mandados? (Nosotros también). El supermercado ofrece una sencilla oportunidad de aprendizaje. Nombra los alimentos que pones en tu cesta. Puedes nombrar las frutas y verduras, hablar de sus formas y colores o leer los envases y etiquetas.

2

En la calle

Ya sea que estés caminando por el vecindario o te diriges a la escuela o guardería, aprovecha las oportunidades de leer por el camino. La parada de autobús, las señales de la calle y los frentes de las tiendas ofrecen buenas oportunidades para ayudar a tu hijo a establecer conexiones entre los sonidos de las letras y el texto escrito. Apunta a una señal y lee lo que dice, o lee las paradas del metro mientras esperan al tren.

3

En el auto

Leer no es seguro cuando estás tras el volante, así que escuchen las noticias en la radio y hablen de lo que dice. O escuchen un audiolibro o podcast juntos. (Aquí tienes algunos podcasts aptos para niños).

4

Cuando llega el correo

Antes de tirar a la basura el correo que quieras descartar, dale a tu hijo la oportunidad de echarle un vistazo. Disfrutará especialmente de los catálogos con fotos interesantes o de las tarjetas de que parecen mini libros. Si estás leyendo el periódico o una revista, lee una parte en voz alta o pásale una sección a tu hijo para que la explore. (Así tendrás cinco minutos extra para terminar el café).

5

Mientras esperas en línea o por tu consulta

Si llevas contigo un par de libros en el bolso todo el tiempo, siempre tendrás algo que hacer con tu hijo cuando tengas que esperar al doctor o pasar tiempo en una larga fila. Así todos ganan: tu hijo no se aburre y tu apoyas su afición por la lectura.

6

Durante la cena

O el desayuno. O el almuerzo. Mientras cocinas, lee las recetas con tu hijo y, cuando sea más grande, pídele que lea los ingredientes. Estudios demuestran que a los niños les gusta ayudar por naturaleza, así que tu hijo estará contento y al mismo tiempo desarrollará habilidades de lectura (por no hablar de habilidades culinarias). Si cenan fuera, lean el menú y hablen sobre las opciones en voz alta. Recuerda que el menú del restaurante favorito de tu familia es prácticamente un libro que espera ser leído.