Calificaciones y exámenes / Edades 8-18

Cuatro cosas que todo padre debe saber sobre las pruebas y exámenes

En nuestro investigación, analizamos lo que los resultados de los exámenes pueden decirnos sobre la trayectoria académica de los estudiantes, y cómo cambiarla.

En 2021, la administración de Biden anunció que, a pesar de la pandemia, los estados aún tendrán que administrar exámenes estandarizados para los estudiantes de las escuelas públicas este año. Reconociendo los extraordinarios desafíos que esto supone, la administración ofreció mucha flexibilidad en cuanto a cómo y cuándo se pueden realizar las pruebas. Aun así, muchos padres y educadores dudan, comprensiblemente, que los exámenes sean el mejor uso de tiempo para los estudiantes que acaban de volver a la escuela o que todavía están aprendiendo en casa. "¿Qué sentido tiene?", se preguntan.

Los partidarios de las pruebas y exámenes suelen señalar la importancia de la información que éstas generan para los líderes escolares y responsables políticos, información que ha ayudado a destacar las desigualdades de nuestro sistema educativo y que puede ser fundamental para entender el impacto de la pandemia en una generación de estudiantes.

Rara vez se utilizan los resultados individuales de las pruebas, quizás porque esa información no ha sido especialmente útil en el pasado. Los resultados suelen llegar meses después de que se han administrado los exámenes, por lo cual no se utilizan para dar forma a lo que ocurre en las aulas. Los informes de resultados suelen estar llenos de jerga y son difíciles de descifrar. Para las familias, los exámenes se sienten distantes y desconectados de la experiencia educativa real de sus hijos.

Hace unos años atrás, decidimos que necesitábamos ayudar a las familias a entender mejor los resultados de los exámenes estandarizados y por qué esos resultados son importantes para los niños. Nos asociamos con una de las principales organizaciones de investigación educativa del país, el Centro de Análisis de Datos Longitudinales en la Investigación Educativa (CALDER, por sus siglas en inglés), para examinar los resultados de los exámenes y el historial de rendimiento de más de tres millones de estudiantes de Massachusetts, Carolina del Norte y el estado de Washington, que se remontan a más de una década.

“Aunque está claro que los resultados de los exámenes de un estudiante nunca pueden definir completamente quiénes son o cómo se desarrollará su trayectoria educativa, proporcionan información útil, información que todos nosotros debemos observar y actuar con mucha más urgencia.”

El objetivo era saber si los resultados de estos exámenes nos podían decir algo sobre las experiencias educativas de los estudiantes o, lo que es más importante, del rendimiento de los estudiantes en el mundo real. Por ejemplo, ¿Demuestran los resultados que los estudiantes que obtienen mejores marcas en ciertas materias o en ciertos niveles de grado son más probables de graduarse de secundaria a tiempo o de tomar clases más rigurosas en secundaria? ¿En qué punto de la carrera educativa de un estudiante podemos detectar señales que nos pueden advertir de futuros retos académicos? Las respuestas a estas y otras preguntas ayudaría a las familias a entender la importancia y el significado de los resultados de las pruebas de sus hijos.

Lo que descubrimos fue sorprendente. Aunque está claro que los resultados de los exámenes de un estudiante nunca pueden definir completamente quiénes son o cómo se desarrollará su trayectoria educativa, proporcionan información útil, información que todos nosotros debemos observar y actuar con mucha más urgencia.

A continuación, cuatro cosas que hemos aprendido sobre los resultados de los exámenes a través de esta investigación y que tú también deberías saber:

1

Incluso en la escuela primaria, los resultados de los exámenes de un estudiante pueden predecir su éxito futuro.

Descubrimos que, ya en tercer grado, los resultados de los exámenes de un estudiante pueden decirnos algo sobre la probabilidad de que abandonen los estudios, tomen cursos más avanzados o logren otros resultados educativos importantes.

2

Los resultados de los exámenes no son el destino.

A pesar de lo anterior, no hay que asustarse si los resultados de los exámenes de tu hijo de tercer grado no son tan altos como podrían ser. También hemos comprobado que, cuando las puntuaciones de un estudiante mejoran con el tiempo, también aumentan sus posibilidades de alcanzar sus objetivos educativos a largo plazo.

3

Los resultados en matemáticas son importantes.

Las escuelas y familias tienden a enfocarse mucho en las puntuaciones de lectura. Pero hemos descubierto que las puntuaciones de tu hijo en matemáticas son en realidad un mejor indicador de su éxito futuro en la escuela y más allá.

4

Los estudiantes tienden a permanecer en el mismo camino académico a lo largo del tiempo, a menos que reciban apoyo.

No hay que preocuparse por cada pregunta del examen. Pero si los resultados generales de tu hijo en los exámenes lo sitúan muy por debajo de lo que es típico para los estudiantes de su misma edad en su estado, es una señal de que debes hablar con su maestro y asegurarte de que reciban apoyo adicional. Sin apoyo, tenderán a seguir por el mismo camino.

¿Qué significa esto para los padres de familia y cuidadores?

Más que nada, aconsejamos a las familias que tomen en serio los resultados de las pruebas de sus hijos y actúen cuanto antes. Una sola puntuación en un examen no puede contar toda la historia de la trayectoria educativa de un estudiante. Pero después de revisar las puntuaciones y el rendimiento de los estudiantes en el mundo real de literalmente millones de estudiantes de múltiples estados, podemos decir con confianza que los resultados nos dan buena información y nunca deben ser simplemente ignorados. Revisa los resultados de tu hijo con atención, habla con sus maestros sobre su rendimiento y no dudes en solicitar apoyo adicional si es necesario.