Social/Emotional Hitos

Haciendo compañeros

No hay nada más satisfactorio que sentarse en una silla del parque y poder relajarse porque tu hijo está jugando con otro niño. Bienvenido a la edad de jugar (y discutir) con los demás.

Hasta ahora, tu hijo probablemente ha jugado principalmente en paralelo con sus compañeros. Es decir, juega en la proximidad de otros niños, sin interactuar activamente con ellos. A ti te toca la mayoría del trabajo. Pero ahora tu hijo empezará a jugar junto con sus compañeros y es cuando la dinámica social empieza a ponerse interesante.

Estará navegando conflictos, reconociendo similitudes y diferencias y empezará a practicar la empatía. Todo esto es genial. Y al empezar la jornada escolar, tendrá que navegar amistades e interacciones sociales más independientemente. Así que es un buen momento para ayudarlo a desarrollar las habilidades que necesita para prosperar y crecer como amigo y estudiante en la escuela.

Esto es lo que puedes hacer para ayudarlo a desarrollar estas importantes habilidades:

1

Deja que resuelva los problemas cuando pueda. Naturalmente, tu hijo te busca para que lo ayudes a resolver los problemas que van surgiendo: Fulano no quiere compartir el juguete o ha derrumbado mi torre o no quiere jugar según mis reglas. Busca oportunidades para salir del camino y dejar que tu hijo resuelva el problema.

2

Anímalo a hacer preguntas. A diferencia de casa, en la escuela puede que tu hijo tenga que llamar la atención de un adulto si tiene un problema que no puede resolver por sí solo, o si necesita ayuda para navegar una interacción con sus compañeros. Si tienes un hijo al que le cuesta expresarse o pedir ayuda, practica en casa con un juego de roles, haciendo el papel del maestro o adulto encargado en una situación en que necesite ayuda.

3

Practica su voz fuerte. Una vez más, en la escuela, tu hijo tendrá que velar por sus intereses: no estarás allí para hacerlo por él. Cuando juegen en casa o en el parque, busca oportunidades para que tu hijo hable por sí mismo. Por ejemplo, anímalo a preguntarle a otro niño si puede participar en un juego, o a que le diga a un compañero cuando no le gusta algo en lugar de hacerlo por él.