Habilidades para la vida

Desarrollando una mentalidad de crecimiento

Ahora que está en la escuela de niños grandes, tu hijo tendrá que pensar y aprender de forma más compleja, lo que significa que también debe estar preparado para enfrentarse a retos y resolver problemas cuando las cosas se ponen difíciles. El objetivo en estos años es desarrollar no solo su conocimiento, sino también su amor por el aprendizaje. Hay que ayudarlo a que se vea a sí mismos como un niño capaz, lleno de potencial y listo para crecer. (Que, por supuesto, lo es).

Seguro has escuchado a tu hijo frustrarse cuando no puede hacer algo (en muchas ocasiones). No puedo atarme los cordones de los zapatos. No puedo dibujar un círculo perfecto. No puedo leer este libro. Algunos niños son más propensos a la frustración que otros, pero sentir cierta angustia por las cosas que no pueden hacer es bastante común.

Ahora que tu hijo está en la escuela y se enfrenta a retos más difíciles en el aula y en el patio, es un buen momento para empezar a alejarlo del "no puedo" y acercarlo al "no puedo... todavía".

Esto es lo que se conoce como "mentalidad de crecimiento", y le servirá de mucho a lo largo de su trayectoria escolar.

Estos son algunos conceptos que puedes reforzar en estos primeros años de escuela:

1

Todos estamos trabajando en algo. Deja que tu hijo te vea intentar, fracasar y volver a intentar nuevamente. Cuando vayas a intentar algo nuevo o difícil, narra tus sentimientos, por ejemplo, dile a tus hijos: "No estoy seguro de poder hacer esto. Estoy un poco nervioso de equivocarme". Habla con ellos sobre algunos de los proyectos en los que estás trabajando. Sé sincero sobre los momentos en los que te sientes frustrado cuando cometes un error o no puedes hacer algo de inmediato, y explícales que lo estás intentando de nuevo o que estás utilizando una estrategia diferente.

2

Dale refuerzo positivo por esforzarse y anímalo a pedir ayuda cuando sea necesario. Felicita a tu hijo por sus esfuerzos cuando lo veas trabajando en algo difícil. Recuérdale que puede pedir ayuda cuando la necesite, y enséñale que tú también pides ayuda cuando la necesitas.

3

Recuérdale lo mucho que ha aprendido desde que era un bebé. Incluso puedes compartir fotos, vídeos o tus historias familiares favoritas sobre cómo aprendió a caminar, a hablar, a comer y demás cosas que al principio fueron difíciles. A tu hijo probablemente le fascinará saber hasta qué punto nuestro cerebro es capaz de crecer y cambiar. Los científicos llaman a esto "plasticidad del cerebro", y es muy interesante.

¿Quieres saber más sobre la mentalidad de crecimiento para tu hijo? Consulta Understood.org para obtener excelentes recursos sobre la mentalidad de crecimiento y cómo ayudar a tu hijo a desarrollarla.